A día de hoy Facebook es una red social en la que los usuarios pueden compartir vídeos para que todo el mundo los vea y así poder generar “me gusta”. Hasta aquí nada que objetar ya que se trata de un hábito que vemos diariamente en esta red social y en muchas otras pero ¿te has parado a pensar el problema que surge si estos vídeos que se suben no son de cosecha propia?

Y es que la mayoría de estos vídeos han sido descargados previamente de YouTube y posteriormente se han subido a Facebook por alguien que no tiene nada que ver con el proceso creativo de ese vídeo. Y ahí surge el término del Freebooting que se basa en volver a subir vídeos en redes sociales sin el consentimiento expreso de la persona que ha realizado el vídeo.

Freebooting Facebook

O lo que es lo mismo, un robo de la propiedad intelectual al que Facebook lleva mucho tiempo dándole vueltas para poder solucionar el problema, ya que las críticas y los problemas por esta práctica están dando más de un quebradero de cabeza a la marca de Zuckerberg.

Lo cierto es que cada vez son más los creadores de contenido de YouTube que se ganan la vida en base a las visitas que reciben y de esta manera el Freebooting hace que esas visitas, por las que podrían recibir un beneficio, hagan que su trabajo caiga en saco roto.

Facebook confirmo recientemente que estaban trabajando en solucionar este problema desarrollando nuevos programas para encontrar a los “ladrones de vídeos” para que los creadores de contenido reciban una notificación de que ese vídeo está siendo subido de nuevo de manera ilegal.

Desde Lina Ortas somos conscientes de que teniendo en cuenta que el vídeo cada vez tiene más tráfico y cada vez despierta más interés entre los usuarios, al mismo tiempo que sea la apuesta de muchos anunciantes, hace que Facebook cada vez se tome el tema más en serio pero ¿cómo ponerle puertas al campo?