En el mundo en el que vivimos, estamos sometidos contantemente impactos publicitarios ya sea a través del móvil, viendo anuncios en las marquesinas/carteles, escuchando la radio o viendo la TV (se calcula una media de unos 3.000 al día). Cualquier sensación puede provocar una reacción muy diferente en cada persona y es por ello que las marcas tienen muy bien aprendida la lección y saben que el engagement y la fidelización con el cliente es la clave.

Este relación se basa en crear una fidelidad y motivación para que los usuarios defiendan siempre “a capa y espada” a esa marca y se sientan parte de ella. Está claro que no puedes gustar a todo el mundo, pero para una marca el que sus admiradores sean sus fieles defensores es casi match point.

Kevin Roberts, una de las figuras del mundo publicitario a nivel mundial y creador del concepto «Lovemarks» afirmó  que los usuarios las seguimos y defendemos por que las percibimos, como un poquito nuestras o porque compartimos su filosofía.

Son marcas que logran tocar la fibra… llegando al corazón y produciendo emociones. Para saber cómo una marca llega a ser una Lovemark lo primero que tiene que tener es un significado y unos valores que la diferencien, saber quién es su público, fijar bien sus objetivos y definir una estrategia sólida y consistente. No olvidemos que la reputación de cualquier marca se consigue progresivamente y un simple gesto o “paso en falso” puede tirar abajo ese trabajo.

Un caso curioso fue el que protagonizó hace unos años Ryan Air, al que le salió el tiro por la culata, al intentar “utilizar y dar mal uso” a  este concepto cuando lanzó una campaña, ofreciendo billetes gratuitos en Barcelona a aquellas personas que presentaran pancartas contra otra compañía.

Entre las “LoveMarks” más potentes destacan Coca Cola, Disney, MacDonald´s o IKEA, y es que concepto de una marca se tiene que ir trabajando a lo largo del tiempo y ahí sin lugar a duda, el number one es Apple que consigue algo dificilísimo, al hacer que sus clientes  formen parte de su innovación, haciéndoles sentir parte de la marca.